Amortizaciones para autónomos: qué son y cómo aplicarlas
¿Estás pagando de más como autónomo?
Un gestor revisa tu situación fiscal y te dice qué puedes optimizar. Presupuesto cerrado, sin compromiso.
Pide tu auditoría →Qué es la amortización y por qué importa
Cuando un autónomo compra un ordenador por 1.200€, ese gasto no se deduce de golpe en el año de la compra. En su lugar, se deduce de forma progresiva durante la vida útil del equipo. Eso es la amortización: la imputación del desgaste de un activo al rendimiento neto de forma fraccionada en el tiempo.
La razón es fiscal y contable: los activos que duran más de un año generan ingresos durante toda su vida útil, así que el gasto asociado también debe repartirse a lo largo de esos años. Esto refleja mejor la realidad económica y es la base de la normativa tributaria.
Para el autónomo, entender las amortizaciones correctamente puede suponer un ahorro fiscal significativo, especialmente si ha realizado inversiones en equipos, local, vehículo o maquinaria.
¿Qué activos son amortizables?
Son amortizables los bienes de inversión: activos materiales e inmateriales con vida útil superior a un año, afectos a la actividad económica del autónomo.
Bienes materiales amortizables
- Equipos informáticos (ordenadores, tablets, pantallas, impresoras).
- Maquinaria y herramientas de producción.
- Mobiliario de oficina o local (mesas, sillas, estanterías).
- Vehículos (con condiciones especiales).
- Instalaciones y mejoras en locales arrendados.
- Edificios o locales en propiedad.
- Elementos de transporte.
Bienes inmateriales amortizables
- Software y aplicaciones con vida útil definida.
- Patentes y propiedad intelectual adquirida.
- Derechos de uso sobre activos arrendados (en algunos casos).
- Fondo de comercio (con límites y condiciones específicas).
Lo que no es amortizable
- Terrenos (no se deprecian).
- Activos que no estén afectos a la actividad.
- Compras inferiores a 300€ que se deduzcan directamente como gasto del ejercicio (hay una simplificación para importes pequeños).
Las tablas de amortización oficiales
La normativa del Impuesto sobre Sociedades (aplicable por remisión a autónomos en estimación directa) establece tablas de coeficientes de amortización con un coeficiente máximo y un período máximo de amortización.
El autónomo puede elegir cualquier porcentaje de amortización anual entre:
- Mínimo: el resultado de dividir 100% entre el período máximo de años.
- Máximo: el coeficiente máximo indicado en las tablas.
Tabla de amortización para activos habituales en autónomos
| Tipo de activo | Coeficiente máximo | Período máximo |
|---|---|---|
| Edificios (de uso industrial) | 3% | 68 años |
| Edificios (uso comercial y administrativo) | 2% | 100 años |
| Instalaciones en locales arrendados | 10% | 20 años |
| Mobiliario | 10% | 20 años |
| Equipos informáticos | 25% | 8 años |
| Sistemas y programas informáticos | 33% | 6 años |
| Maquinaria | 12% | 18 años |
| Herramientas | 25% | 8 años |
| Elementos de transporte (vehículos) | 16% | 14 años |
| Útiles y elementos accesorios | 25% | 8 años |
Ejemplo práctico:
Compras un ordenador por 1.500€. Coeficiente máximo de equipos informáticos: 25%. Período máximo: 8 años.
Opciones:
- Al 25%: deduces 375€/año durante 4 años.
- Al 12,5%: deduces 187,50€/año durante 8 años.
- Al cualquier % intermedio.
Amortización acelerada para pymes y pequeñas empresas
Los autónomos con cifra de negocios inferior a 10 millones de euros (prácticamente todos) tienen acceso a un régimen de amortización acelerada.
Libertad de amortización para activos nuevos afectos a I+D
Los activos nuevos destinados a investigación y desarrollo pueden amortizarse libremente (en el año de adquisición o en cualquier momento). Poco habitual para autónomos ordinarios.
Amortización acelerada por multiplicador x2
Los activos nuevos puestos en funcionamiento en el período impositivo pueden amortizarse aplicando el doble del coeficiente máximo de las tablas. Esto permite amortizar más rápido y reducir antes la base imponible.
Ejemplo: Un ordenador (coeficiente máximo 25%) podría amortizarse al 50% al año, deduciéndolo en 2 años en lugar de 4.
Libertad de amortización para bienes de escaso valor
Los activos nuevos cuyo valor unitario no supere 300€ pueden deducirse directamente en el año de adquisición, con un límite global de 25.000€ anuales de este tipo de compras.
Esta simplificación es muy útil para herramientas, accesorios y material de escaso valor.
El libro de bienes de inversión
Los autónomos en estimación directa (simplificada o normal) tienen obligación de llevar un libro de bienes de inversión, donde se registran todos los activos amortizables con:
- Descripción del bien.
- Fecha de adquisición y puesta en funcionamiento.
- Coste de adquisición.
- Porcentaje de amortización anual elegido.
- Cuota de amortización de cada año.
- Amortización acumulada.
- Valor neto contable.
Este libro es fundamental para justificar las amortizaciones ante una posible comprobación de Hacienda.
La amortización del vehículo: el caso especial
El vehículo es uno de los activos más conflictivos en las comprobaciones de autónomos. Las reglas son:
Vehículo con afectación exclusiva a la actividad: Se amortiza al 100%, aplicando el coeficiente de las tablas (16% máximo). Solo se acepta afectación total en casos concretos (transportistas, taxistas, autoescuelas, vehículos de representantes comerciales con ruta claramente justificada).
Vehículo con uso mixto (profesional y personal): La deducción de la amortización se limita al porcentaje de uso profesional acreditado. En la práctica, Hacienda presume que un vehículo que se usa también personalmente no está “exclusivamente afecto”. La presunción legal es difícil de destruir.
Vehículo de empresa (autónomo societario): Si el vehículo está a nombre de la sociedad, la deducción es más amplia, aunque también con condiciones.
Coste máximo amortizable de turismo: Para vehículos tipo turismo, el coste máximo amortizable está topado en 25.000€ (límite fiscal, independientemente del precio de compra).
Cómo afecta la amortización a tu IRPF
La amortización reduce el rendimiento neto de tu actividad, que es la base sobre la que se aplica el IRPF. A mayor amortización imputada en el año, menor rendimiento neto y menor impuesto.
Ejemplo:
Rendimiento neto sin amortizaciones: 30.000€ → cuota IRPF aproximada: ~6.200€
Si ese año tienes amortizaciones por 3.000€ (ordenador, software, mobiliario):
Rendimiento neto con amortizaciones: 27.000€ → cuota IRPF aproximada: ~5.300€
Ahorro fiscal aproximado: 900€.
El ahorro real depende del tipo marginal que apliques (cuanto más alto sea, más ahorras con cada euro de deducción).
Cuándo se da de baja un activo
Cuando vendes, pierdes, destruyes o donas un bien amortizable, debes darlo de baja del libro de inversiones. Si lo vendes por un precio superior a su valor neto contable (coste de adquisición menos amortización acumulada), generas una ganancia patrimonial tributable. Si lo vendes por menos, una pérdida que puede compensarse con otras ganancias.
No olvides actualizar el libro de bienes de inversión cuando esto ocurra. Y si tienes dudas sobre el tratamiento de la venta de un activo empresarial, consulta antes de cerrar la operación.
¿Estás pagando de más como autónomo?
Un gestor revisa tu situación fiscal y te dice qué puedes optimizar. Presupuesto cerrado, sin compromiso.
Pide tu auditoría →