De autónomo a SL: cuándo conviene dar el salto (con cifras)
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Llega un momento en la vida de todo autónomo exitoso en que surge la duda: ¿debería constituir una SL? La respuesta no es universal. Depende de tus cifras, de tu situación personal y de cómo organizas tu negocio. Pero sí hay un umbral a partir del cual los números casi siempre hablan a favor de la sociedad.
En este artículo hacemos la comparativa con cifras reales para que puedas tomar la decisión con criterio.
La carga fiscal del autónomo: IRPF progresivo
Como autónomo, tributas por el IRPF en estimación directa. Pagas impuestos sobre el beneficio neto de tu actividad (ingresos menos gastos deducibles). La escala es progresiva:
| Base liquidable | Tipo marginal estatal + autonómico (Madrid) |
|---|---|
| Hasta 12.450 € | 19% |
| 12.450 – 20.200 € | 24% |
| 20.200 – 35.200 € | 30% |
| 35.200 – 60.000 € | 37% |
| 60.000 – 300.000 € | 45% |
| Más de 300.000 € | 47% |
Además, pagas la cuota de autónomo según la base de cotización elegida (entre 230 € y 530 €/mes aproximadamente en 2026 según ingresos netos). Esta cuota es deducible en el IRPF, pero supone un coste real.
La carga fiscal de la SL: IS + dividendos o salario
Con una SL, el beneficio tributa en el Impuesto sobre Sociedades al 25% (15% en los dos primeros años con BI positiva). Pero para que el dinero llegue a tu bolsillo, tienes dos opciones:
Opción A: Pagarte un salario como administrador. El salario tributa en tu IRPF personal, pero la sociedad lo deduce como gasto, reduciendo el IS. Además, como administrador con participación >25%, cotizas al RETA como autónomo societario (base mínima: cuota de aproximadamente 300-350 €/mes).
Opción B: Repartir dividendos. Los beneficios que quedan en la sociedad tras pagar el IS y que luego se distribuyen como dividendos tributan en el IRPF a los tipos del ahorro: 19% hasta 6.000 €, 21% de 6.000 a 50.000 €, 23% de 50.000 a 200.000 €, 27% más de 200.000 €.
Comparativa con cifras reales: tres escenarios
Escenario 1: Beneficio neto 30.000 €
Como autónomo:
- Beneficio neto: 30.000 €
- Cuota autónomo (estimada): 3.600 €
- Base imponible IRPF: 26.400 €
- IRPF aproximado: ~5.800 €
- Carga total: ~9.400 €
Como SL (salario de 20.000 €, beneficio societario 10.000 €):
- IS sobre 10.000 €: 2.500 €
- IRPF sobre salario 20.000 €: ~2.400 €
- Cuota autónomo societario: ~3.900 €
- Costes gestión SL extra: 1.800 €/año
- Carga total: ~10.600 €
Conclusión en 30.000 €: La SL sale más cara. No merece la pena el cambio.
Escenario 2: Beneficio neto 50.000 €
Como autónomo:
- Cuota autónomo: ~4.500 €
- Base IRPF: 45.500 €
- IRPF aproximado: ~13.200 €
- Carga total: ~17.700 €
Como SL (salario de 30.000 €, beneficio societario 20.000 €):
- IS sobre 20.000 €: 5.000 €
- IRPF sobre 30.000 €: ~5.100 €
- Cuota autónomo societario: ~4.000 €
- Costes gestión extra: 1.800 €
- Carga total: ~15.900 €
Conclusión en 50.000 €: La SL ya empieza a ahorrar (aproximadamente 1.800 €/año). Es el punto de inflexión.
Escenario 3: Beneficio neto 75.000 €
Como autónomo:
- Cuota autónomo: ~5.500 €
- Base IRPF: 69.500 €
- IRPF aproximado: ~23.900 €
- Carga total: ~29.400 €
Como SL (salario de 35.000 €, beneficio societario 40.000 €):
- IS sobre 40.000 €: 10.000 €
- IRPF sobre 35.000 €: ~7.200 €
- Cuota autónomo societario: ~4.200 €
- Costes gestión extra: 1.800 €
- Carga total: ~23.200 €
Conclusión en 75.000 €: El ahorro anual es de aproximadamente 6.200 €. La SL se amortiza con claridad.
Nota: los cálculos son orientativos y usan tipos generales. Tu situación concreta puede variar según deducciones personales, comunidad autónoma y estructura específica de tu negocio.
Costes de la SL que hay que tener en cuenta
Antes de dar el salto, es crucial conocer los costes adicionales que conlleva tener una SL:
Costes de constitución (únicos)
- Certificación negativa de nombre: 15 €
- Notaría: 300-600 €
- Registro Mercantil: 150-300 €
- Gestoría para la constitución: 300-500 €
- Total: 765 – 1.415 €
Costes recurrentes anuales
- Gestoría/asesoría fiscal y contable: 1.200 – 2.400 €/año. La SL requiere contabilidad mercantil completa y depósito de cuentas anuales.
- Cuota autónomo societario: el administrador-socio paga cuota de autónomo aunque la empresa también cotice por él como trabajador.
- Legalización de libros contables: 40-80 €/año.
- Depósito de cuentas anuales: 40-100 €/año.
- Auditoría (si superas los umbrales): opcional en pymes pequeñas.
Ventajas no fiscales de la SL
El ahorro fiscal no es la única razón para crear una SL:
1. Limitación de responsabilidad. Como autónomo, respondes con todo tu patrimonio personal de las deudas del negocio. Como socio de una SL, tu responsabilidad se limita al capital aportado (mínimo 3.000 €).
2. Mayor credibilidad con clientes y proveedores. En ciertos sectores o para acceder a contratos con grandes empresas o Administraciones Públicas, operar como sociedad genera más confianza.
3. Facilidad para incorporar socios o inversores. La estructura societaria facilita la entrada de nuevos socios, la distribución de participaciones y la captación de inversión.
4. Separación del patrimonio personal y empresarial. Más fácil planificar, más fácil vender el negocio en el futuro.
5. Flexibilidad para planificación fiscal a largo plazo. Puedes dejar beneficios en la sociedad para reinvertir (tributando solo al 25%), sin que lleguen a tu IRPF hasta que se distribuyan.
Cuándo NO conviene constituir una SL
- Beneficio < 35.000-40.000 €: los costes de gestión no se compensan.
- Negocio en fase inicial con pérdidas: la SL añade costes sin ventaja fiscal.
- Actividad con alta rotación de fondos que necesitas consumir personalmente: sacar el dinero de la sociedad tiene coste fiscal.
- Actividades con alto riesgo de responsabilidad donde la protección real del velo societario es discutible (autónomos que firman avales personales, profesionales con responsabilidad civil directa).
El paso práctico: ¿cómo se hace el cambio?
Pasar de autónomo a SL no es un “cambio”: es constituir una nueva sociedad y, simultáneamente o con posterioridad, darse de baja como autónomo persona física.
La actividad económica que desarrollabas como autónomo puede:
- Continuarse directamente en la SL (la SL inicia la misma actividad).
- Aportarse como rama de actividad a la sociedad (aportación no dineraria con valoración específica).
La segunda opción tiene ventajas fiscales (diferimiento de plusvalías) pero mayor complejidad. Tu asesor fiscal puede orientarte sobre cuál es la mejor estrategia en tu caso.
Usa nuestra calculadora para ver el ahorro estimado con tus cifras reales antes de tomar la decisión.
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